Crujía Celtic Park desde los cimientos con los compases de Depeche Mode. Un delirio celta bajo el aguacero, testigo también de la primera dedicatoria de Messi a su primogénito. Chupete amargo, ya que de nada sirvió ese 1-2 en el minuto 90. Deberá esperar Thiago ofrendas mejores, porque tampoco fue el martes la noche de su papá. Bien que acusa ese circunstancia el Barça, que retrasará un par de semanas su pase a octavos.
A las eliminatorias también aspira este Celtic, sobre todo si se emplea ante Spartak y Benfica con semejante orden y tesón. Desde luego, al menos así aseguraría dos empates. Ya queda claro que con una defensa de cinco torres y un vigor extraordinario, sabe reducir al Barça. Minimizar a Iniesta, Pedro o Messi tiene mérito, claro que sí. Aunque resulte horroroso para la vista, da resultado. El Inter de Mourinho o el Chelsea de Di Matteo marcaron el camino.
HALA MADRID!
Para todos los aficionados del FC.Barcelona:

Y lo contentos que se pusieron los escoceses
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